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Me obligaron a casarme con un billonario desfigurado, al que le gustaba torturar a las mujeres.
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“Querida, que bien hueles, tu aroma es realmente asombroso”, dijo la voz ronca y magnética de un hombre en medio de la oscuridad, haciendo resonar por completo los oídos de Eliza Lawson. Ella era la mujer que estaba arrodillada en la cama, tenía las manos atadas con un cinturón y, sus ojos cubiertos con una tela negra; sin embargo, a pesar de que no podía ver nada, sus otros sentidos se volvieron incluso más sensibles y agudos que antes.

Eliza, quien estaba temblando llena de miedo, solo se encogió levemente mientras soportaba en intenso dolor causado en su cuerpo; de hecho, como ni siquiera pudo hacer nada para evitarlo, tuvo que sentir y aguantar que el hombre la violara una y otra vez. Luego, escuchando la prepotente voz del hombre, ella volvió a oír las palabras que él dijo: “Ahora, sé buena y cambiemos de posición, ¿de acuerdo?”.

......

Después de escuchar esas palabras, Eliza se despertó apresuradamente, se sentó a la orilla de la cama y, cubriéndose la frente, trató de calmar su respiración; de hecho, ella estaba realmente aturdida y ansiosa, que su corazón empezó a latir aceleradamente y todo su cuerpo estaba sudando frío. Sin embargo, aún no entendía por qué seguía teniendo el mismo sueño, si ese incidente había sucedido hace tanto tiempo, poco más de cinco años.

Luego, se levantó de la cama, caminó hacia el baño para lavarse la cara y, solo entonces, se sintió un poco más tranquila; después, tomó el vaso de su mesita de noche y bajó las escaleras para buscar un poco de agua. Por otro lado, mientras bajaba, escuchó a una mujer gritando intensamente en la sala, y ella decía: “¡No, no quiero hacerlo! No quiero casarme con ese hombre pervertido. De hecho, todo el mundo sabe que el tercer hijo de la familia Valentine es un hombre viejo y feo; por ello, ninguna mujer en Krine se atreve a casarse con él".

Como definitivamente no quería estar involucrada con ese hombre, la mujer continuó gritando todas las excusas que tenía, y dijo fuertemente: “Por dios, ese hombre tuvo un accidente en un incendio hace cinco años y, aparte de que le arruinó la cara, también cambió su personalidad; la verdad es que, es un verdadero monstruo. Incluso, escuché que le gusta torturar a sus novias y eso fue lo que hizo con sus dos novias anteriores. Papá, no puedes casarme con él , con ese monstruo no, por favor”.

Al notar que aún no podía hacer olvidar esa idea, la mujer le dijo seriamente: “Aparte, ¿por qué debería ser yo quien se casé con él? A mi parecer, Eliza es quien debe casarse, ella ya ni siquiera es virgen y ha dado a luz a antes; así que, tiene mucha más experiencia. Además, debería sentirse honrada de tener una oportunidad como esta, sobre todo, después de lo que hizo”. El hombre que estaba frente a la mujer, no era nada más y menos que, Riley Lawson, padre de Eliza y Esme; sin embargo, tras escuchar las duras palabras de su hija, él la regañó con severidad: “¡Esme! No digas esas cosas, Eliza es tu hermana".

Luego de escuchar el regaño de su padre, Esme se llenó de cólera, apretó los dientes con fuerza y dijo llorosamente: "Papá, yo soy tu hija biológica, no Eliza. A ella solo la confundieron como a tu hija al nacer y, debido a ello, fue yo quien llevó una vida pobre durante 18 años; sin embargo, ahora que he regresado junto a mi familia y que he construido mi propio camino desde cero, no puedes obligarme a casarme con ese hombre. Papá, por favor, no lo hagas”.

"Ella tiene mucha razón", dijo Presley Stafford, que estaba de pie a un lado de ellos; luego, ayudando a la joven, agregó seriamente: "Riley, Esme se ha hecho de un nombre en la industria empresarial, es nuestro mayor orgullo. ¿Por qué debemos sacrificarla así? Además, hemos criado a Eliza durante 23 años, me parece que es hora de que ella pague nuestra amabilidad”. Después de que Presley terminó de hablar, las tres personas se dieron cuenta que Eliza estaba de pie en las escaleras, escuchando claramente toda su conversación; mientras tanto, luego de oír esas duras palabras, ella se quedó completamente pálida.

A decir verdad, en ese momento, Eliza comprendió toda la situación y descubrió que a la familia no le importaba entregarla a ella en matrimonio; de hecho, lo único que querían era establecer buenas relaciones con la familia Valentine, pero sin sacrificar a su hija predilecta, Esme. Después de comprender lo que pasaba, Eliza respiró hondo, bajó las ultimas gradas de la escalera y, tendiéndole la mano a su padre, le dijo: "Bueno, si eso es lo que quieren; entonces hablemos de los términos y condiciones de esto".

Riley, quien estaba completamente confundido por sus palabras, la miró seriamente y le preguntó muy ansioso: "¿Qué quieres decir con eso?". Tras notar su estado de shock, Eliza respondió con total seguridad: “Si quieres que pague mis deudas casándome con ese hombre, es justo que establezcamos un contrato, ¿no lo crees? Además, si no hago esto, estoy segura de que seguirás usando la misma excusa para obligarme a hacer todo tipo de cosas por la familia Lawson y eso no es lo que quiero para mi vida".

Tras escuchar esas palabras de Eliza, tanto Riley como las mujeres a su lado se quedaron completamente atónitos; luego, mirándola con ternura, el hombre le dijo cariñosamente: “Si no quieres hacerlo, está bien". Sin embargo, tomando rápidamente un papel y un bolígrafo de la mesa, Eliza escribió unas cuantas líneas, firmó el contrato y, dejándolo sobre la mesa, le dijo: “Por favor, ya no tienes que fingir quererme. Ya está, me casaré en lugar de Esme, es lo que buscaban".

Después de que Eliza terminó de hablar, fue directamente a la cocina a buscar un poco de agua, y luego subió inmediatamente las escaleras; mientras tanto, Esme corrió rápidamente hacia la mesa, tomó el papel que estaba escrito en negro y leyó: “Yo, Eliza Lawson, he liquidado todas mis deudas y he pagado la amabilidad de la familia Lawson de criarme durante 23 años, casándome con el tercer hijo de la familia Valentine". A decir verdad, eso era lo que ellos querías, así que era demasiado increíble todo lo que estaba pasando; luego, Esme miró a Eliza, quien todavía subía las escaleras, y murmuró: "Mamá, ¿Eliza está loca? ¿De verdad está abandonando a su novio al aceptar esto?".

Sin darle tiempo para que siguiera hablando, Presley cubrió inmediatamente la boca de su hija, y miró rápidamente a Eliza, pues le preocupaba que escuchara lo que dijo y cambiara de opinión; sin embargo, ella ya había escuchado todo, pero no hizo nada, por el contrario, se rio amargamente. A decir verdad, hace dos días, Eliza todavía tenía novio y había llevado una relación de 6 años con él; por ello, al principio pensó que su novio era una buena persona y estaba dispuesta a darlo todo por él, pero ahora, nada era así, todo cambió inesperadamente. Además, ya no le importaba con quien se iba a casar; después de todo, lo que más quería era salirse de esa casa, y aceptar la vida que le tocaba.

......

Tres días después de tal acuerdo, Eliza llegó a la casa de familia Valentine, pero el Sr. Valentine no registró su matrimonio de inmediato; por el contrario, antes de que tomara esa importante decisión, quería que ella viviera en la villa de la familia por un período de tiempo. Además, aunque ninguna de las mujeres en Krine estaba dispuesta a casarse con ese hombre, él tampoco quería casarse con cualquier mujer; de hecho, en otras palabras, podría decirse que era un hombre quisquilloso.

Por su parte, antes de irse de casa de la familia Lawson, Riley le advirtió a Eliza que debía establecer una buena relación con el Sr. Valentine; pues solo después de casarse, ellos proporcionarían los fondos necesarios a su empresa, Lawson's Group. Por otro lado, cuando se hizo de noche, Eliza se

sentó en silencio dentro de la habitación, esperando pacientemente la llegada del Sr. Valentine; sin embargo, tras escuchar un fuerte sonido, toda la villa se quedó en completa oscuridad, y pareció ser que se originó debido a un corte de energía.

Frente a la oscuridad total, Eliza tembló de miedo, pues realmente le tenía miedo a la oscuridad; de hecho, después de lo que le pasó hace cinco años, ella le había agarrado demasiado terror a la oscuridad, incluso, necesitaba encender la lámpara de su mesita de noche para que pudiera dormir tranquila. Pero ahora, no podía creer que hubiera un corte de energía justo en el momento que ella había llegado a un nuevo entorno; así que, sintiendo un gran temor, Eliza empezó a temblar y, subconscientemente, alzó sus rodillas hacia su pecho y las abrazó con fuerza.

Ella estaba tan aterrorizada que ni siquiera se dio cuenta de que la puerta se abrió, y solo sintió como algo le tocaba las piernas y llegaba hasta sus delicadas manos; sin embargo, cuando percibió una sustancia fría y viscosa que se frotaba continuamente en sus manos, ella se puso completamente pálida y quedó tan blanca como un papel. Luego de sentir ello, Eliza dejó escapar un grito de miedo mientras retrocedía apresuradamente; pero, como no sabía que había una pared tras ella, Eliza se golpeó tan fuerte que casi se desmaya.

En realidad, en la oscuridad, la criatura desconocida seguía arrastrándose hacia ella y, con una voz baja y ronca, le dijo lentamente: "Mi esposa, mi amada esposa, soy yo… tu esposo". Justo después de decir ello, las luces de la habitación se encendieron repentinamente, y finalmente, Eliza pudo ver a la criatura frente a ella; de hecho, era un hombre con una cara distorsionada, aunque, si lo miraban más de cerca, no se parecía a un hombre en lo absoluto.

El hombre tenía la espalda un poco encorvada y parecía realmente un enano; incluso, Eliza no sabía lo que le pasaba a las manos y piernas del hombre, pues tenían una apariencia realmente extraña. Luego, vistiendo una bata de baño, se acostó en la cama mientras miraba con sus ojos negros y huecos a la mujer; por otro lado, su cara, en realidad no podía considerarse como tal, tenía muchas cicatrices y sus rasgos faciales estaban contorsionados en diferentes ángulos. La verdad es que parecía un monstruo de las profundidades del infierno.

"¡Ahhh!", exclamó Eliza muy asustada, pues aunque se había preparado mentalmente para conocer al Sr. Valentine, no pudo reprimir su miedo cuando vio a la horrenda criatura frente a ella; mientras que, el sr. Valentine se rio de manera burlona y le dijo: “Oh, mi bella esposa, ¿por qué gritas tan asustada? ¿Acaso me tienes miedo? Recuerda que ya accediste a casarte conmigo". Por otro lado, Eliza se estaba volviendo completamente loca y, con el cuerpo temblando, se arrastró rápidamente de la cama, sin siquiera atreverse a mirar hacia atrás; luego, mientras corría apresuradamente, se golpeó con una maceta del pasillo y se lastimó la rodilla.

Tras ver a Eliza desaparecer de la habitación, el hombre se rio sarcásticamente, se quitó la bata de baño, la máscara y los guantes, dejando al descubierto su travieso y adorable rostro; luego exclamó con seguridad: “¡Ni siquiera sueñes con ser mi madre!”. Después de ello, el pequeño niño se bajó de la cama, corrió alegremente al estudio de la casa y dijo con gran entusiasmo: “Hermano, asusté a la posible novia”.

En aquel estudio, se encontraba otro niño que se veía exactamente igual que él; sin embargo, sin darle mayor importancia a las palabras de su hermano, él bajó indiferentemente el libro que estaba leyendo y, con un tono suave, respondió: “Bueno, está bien”. Tras escuchar la indiferente respuesta, el pequeño se sintió extremadamente enojado y, mientras se sentaba en una silla, le dijo con tristeza: "Acaso, ¿no te importa lo que le pase a nuestro papá? Es obvio que él no se quiere casar, pero el abuelo todavía insiste en encontrarle otra prometida; de hecho, esta mujer es la tercera, ¿lo sabes?”.

Luego de escuchar ello, el hermano del niño levantó las cejas inquietamente y respondió: “Sí, claro que lo sé, también vivo aquí, ¿recuerdas?”. A decir verdad, ese pequeño era muy diferente al otro niño y parecía inusualmente maduro para su corta edad; mientras que, el otro, cuando escuchó la vaga respuesta de su hermano, él se quedó completamente atónito y sin nada más que decirle.

En realidad, el niño que se encontraba en el estudio, era un pequeño muy inteligente; pero con una personalidad extremadamente fría y no le gustaba hablar mucho, exactamente como su padre. Mientras que, el otro pequeño era muy diferente y, sin esperar nada más, apretó los labios y corrió rápidamente hacia el estudio del tercer piso; luego, empujó firmemente la puerta y dijo: "Sr. Beau Valentine, debo decir que no me impresiona mucho su tercera prometida".

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